El músculo nos hace más felices. No es metáfora. Es bioquímica.

El músculo nos hace más felices. No es metáfora. Es bioquímica.

En 2003, el grupo de Bente Klarlund Pedersen (Universidad de Copenhague)
describió algo que cambió cómo entendemos el tejido muscular: el músculo no
es un receptor pasivo de órdenes nerviosas. Es un órgano endocrino activo que
secreta proteínas — llamadas mioquinas — que actúan como señales en el
cerebro, el sistema inmune y el metabolismo.
Hoy tenemos más de 650 mioquinas identificadas.


Lo que eso significa en la práctica:
El ejercicio de resistencia muscular aumenta la síntesis de dopamina y
serotonina de forma duradera — no solo durante el esfuerzo, sino en reposo.
La contracción muscular estimula el BDNF, factor neurotrófico clave en
neuroplasticidad, memoria y protección frente a la depresión. Un cuerpo con
buena masa muscular regula mejor la glucosa, reduce la inflamación crónica y
mantiene niveles más estables de cortisol.


Cuanto más músculo, mejor se piensa. Mejor se duerme. Mejor se siente.
Y entonces, ¿qué ocurre cuando ese tejido se pierde?
Porque a partir de los 40, el cuerpo pierde entre un 1% y un 2% de masa
muscular al año sin intervención activa. No se percibe hasta que se nota
demasiado.


Eso tiene nombre clínico: sarcopenia. Y en 2050 afectará a cerca de 2.000
millones de personas en todo el mundo.
El músculo no es un tema de gimnasio.
Es el activo de salud más infravalorado que tenemos.

 


Paula · Head of Science & Brand | Senara
�� Pedersen BK et al. J Physiol, 2003 · Whitham M & Febbraio MA. Nat Rev
Drug Discov, 2016 · Szuhany KL et al. J Psychiatr Res, 2015
#Sarcopenia #SaludMuscular #Longevidad #Bienestar #CienciadelEjercicio
#EnvejecimientoActivo #Salud #Nutrición #Senara